El plan consiste en pescar truchas de criadero y, si hay pique, pagar antes de partir. Ese negocio redondo es sólo el 50% de la experiencia que ofrece el Establecimiento Truchas del Tafí. El otro 50% está vinculado con la posibilidad de disfrutar de un ambiente natural y tranquilo encima del cerro El Pelao, en un punto estratégico de los paradisíacos valles tucumanos.

El criadero en cuestión consta de una laguna artificial de 30 metros de diámetro y 1,8 metros de profundidad, y cinco piletones donde nadan alrededor de 500 truchas que pesan hasta un kilo.

Además de pescar, el establecimiento brinda la oportunidad de recorrer plantaciones de lechuga y de papa; de recoger plantas de muña muña para agregar al mate o preparar el famoso té, y de fotografiar las llamas que pastan por la zona. Otra atracción es la fuente de agua mineral ubicada debajo del cerro El Pelao. Esta es agua 100% natural, que la gente suele llevarse en bidones.

Truchas del Tafí dispone de merenderos y asadores porque siempre es buen momento para tirar el pescado a la parrilla (el alquiler de las instalaciones incluye vajilla y carbón; las bebidas, ensaladas y postres corren por cuenta de los pescadores). Allí mismo es posible aprender el arte de la pesca con mosca o contratar una visita guiada. El emprendimiento abre sus puertas a público de todas las edades sin más obligación que la de cuidar el medio.

UTILÍSIMO

• Truchas del Tafí queda en el Rodeo Grande (Tafí del Valle). La casa abre de miércoles a domingo, de 8 a 19.

• La entrada es libre. El kilo de trucha sale $ 120.